Paradero Nary Ati Gastronomía Ancestral

Al estar al frente de la parrillada ancestral que se sirve en este lugar, no podrás evitar sentirte como un cacique inca. Anímate a descubrir como Nary Ati conquistó el corazón de Huayna Cápac y saborea los platillos con que alimentó a su hijo, Rum
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Está ubicada en el barrio El Pisque de la parroquia Emilio Terán del cantón Píllaro. Para llegar toma la vía Píllaro – Patate, y luego la entrada a Quillán.
  • Cuenta con áreas verdes, canchas deportivas, y para eventos, cuenta con un salón, música, karaoke y parqueaderos.
  • Ofrece comida ancestral de Tungurahua, en donde destaca una parrillada ancestral.
  • También ofrecen almuerzos, truchas asadas, borregos asados, caldos de gallina, locros de cuy, yahuarlocros, platos a la carta y bebidas frías.
  • Sus precios van desde los 3 dólares hasta los 15 dólares, por ejemplo, los yahuarlocros y caldos de gallina salen por 3 dólares y la parrillada ancestral familiar por 15 dólares
  • Atiende todos los días de 10h00 a 18h00, bajo reservación.

El legado de Don Homero

Don Homero es un personaje recordado de la parroquia Emilio Terán, fue el quien hace más de una década impulsó el desarrollo turístico de esta región rural del Píllaro, y lo hizo desde la gastronomía. La pasión de Don Homero por hacer del turismo una fuente de desarrollo para su comunidad, encontró tierra fértil en las manos de sus dos hijas.

Así Sandra, continuó con el restaurante que abrió su padre, y el cual mantiene hasta la fecha su nombre “Paradero turístico Don Homero”; y por otra parte su segunda hija Wilma abrió un segundo local al cual bautizó como Nary Ati.

El legado ancestral de las pillareñas

La tradición cultural de Píllaro está atada a una infinidad de historias y leyendas; historias que dan cuenta de cómo Rumiñahui lideró la resistencia indígena a las fuerzas españolas y por otra parte leyendas que cuentan como desde Píllaro salían los túneles que conducían a los Llanganates, lugar donde Rumiñahui escondió el tesoro de Quito. Nari Ati princesa de Píllaro, Reina de Choazanguil y concubina de Huayna Cápac, fue la madre del General Rumiñahui.

Son esas historias y leyendas las que forman parte de la esencia de cada uno de los detalles del paradero Nary Ati, esencia que se siente cuando se conversa con Wilma que no solo posee la tradición oral de su pueblo, sino que además hace gala de la tradición gastronómica ancestral de Píllaro.

Para comprobar esto, al llegar a su paradero, debes pedir la parrillada ancestral. Prepárate para admirar un festival de productos gastronómicos de la zona, preparados sin frituras, ni saborizantes, ni preservantes; preparados como siglos atrás lo habría preparado la mismísima Nary Ati a su amado Huayna Cápac: carnes y chuletas acompañadas de generosas porciones de papas chauchas, choclos, habas, queso tierno, ají de pepa de zambo y todo un desfile de hortalizas bañadas en vinagre y perejil.

"Ellas mismo cocinan y ellas mismo se comen"

Huy, ¡como es la lengua de las vecinas!, y es que al inicio el camino de Nary Ati no fue nada fácil, Wilma recuerda esos primeros días en que no llegaban los turistas y literalmente les tocaba compartir los platos con los empleados.

Wilma también recuerda como con el paso de los años, el panorama cambio, al punto que les tocaba cerrar el negocio más temprano de lo planeado, porque toda la comida se había vendido. Wilma sonríe al recordar como las malas lenguas en esos días decían “más lo que se sacan el aire cocinando, para terminar de noche merendando agua con pan”.

Wilma entusiasmada confiesa el amor que tiene por esas malas lenguas, pues fueron ellas las que le guiaron por los caminos de mejora continua; pues más que malicia, tras esas palabras se encuentra la sabiduría popular que es capaz de observar el desarrollo del negocio; de chiste a chiste sus vecinas son sus asesoras de negocios, que de apoco le van contando sus aciertos y sus equivocaciones.

Si en este punto de la lectura, ya imaginaste que el amor que Huayna Cápac sentía por Nary Ati, entró por la barriga del cacique; y que tal vez lo que te hace falta es hacer sentir a tu pareja como un verdadero guerrero inca, pues amiga, en la parroquia Emilio Terán de Píllaro, el romance despertará frente a una suculenta parrillada ancestral.

Qué esperas, anímate a visitar la provincia de Tungurahua.

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