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La Montaña, Restaurante mirador

El Ecuador es famoso por sus montañas y volcanes; y en Patate este restaurante te ofrece paisajes inolvidables del Tungurahua, el Altar, del Chimborazo y del Carihuairazo.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • Este restaurante está ubicado en una montaña que cuenta con una privilegiada vista de las montañas de Patate.
  • Se encuentra a 10 minutos del centro de Patate en un remanente de bosque seco espinoso.
  • Está ubicado en Patate, parroquia La Matriz, en el kilómetro 2 vía cascada Mundug. Al ingresar a Patate, en el primer rompe velocidades tomar a la izquierda hasta detrás del colegio Benjamín Araujo, luego dejarse guiar por la señalética aproximadamente 2 km hasta el ingreso.
  • Atiende de lunes a viernes previa reservación. Fines de semana y feriados de 12:00 a 18:00.
  • Ofrece un menú en constante evolución, destacan: el cuy deshuesado al horno, las truchas a la mandarina, pero también hay almuerzos que incluyen: un locro campesino que se puede combinar con platos fuertes que varían cada semana, postres y jugos hechos con frutas del lugar.
  • El costo promedio es de $10,75 por persona.  
  • Ofrecen un vino artesanal, fruto de la tradición dejada por padres jesuitas que habitaron Patate.
  • Ofrece además 4 chalets para hospedaje, con desayuno incluido los precios van desde los $60 dólares por persona.

Amor a primera vista

Eso fue lo que Anita Vasco y Javier Erazo sintieron una tarde en la que, por azares del destino, terminaron sentados en las faldas de una lejana montaña, dueña de un paisaje espectacular desde el cual se divisan 4 volcanes.

Fue en ese atardecer de cielos naranjas en que esta pareja al regresar a mirarse, se dijeron al unísono: ¡comprémosla!. Fue emocionante, como si se hubieran leído la mente, fue visceral, pues en esa tarde no comprendían bien, cuál sería el destino de esa inversión.   

Como todo romance, los Vasco empezaron a frecuentar su montaña, caminándola empezaron a enamorarse de ella, abriendo con sus propias manos los senderos y chaquiñanes, fue que empezaron a amarla. 

No faltaron las vecinas curiosas, que se preguntaban, ¿en que se andarán este par de locos?.

Es más, cuando se enteraron que esta pareja pensaba en construir un restaurante en su montaña, comentaban ¿qué turista en su sano juicio iba a adentrarse en la montaña para comer arepas de zapallo?.

¿Restaurante o mirador?

En el 2013, los Vasco inauguraron su restaurante, al final su romance daba sus primeros frutos, y para sorpresa de las vecinas, no eran arepas de zapallo lo que se servía en este restaurante.

Al contrario, entre los ventanales del comedor se servía una experiencia gastronómica única, matizada por los colores de los paisajes de las montañas de la provincia de Tungurahua.

Anita recuerda bien el día de la inauguración, se levantó temprano, inquieta, como peleando con sus dudas y temores: ¿cómo llegaría la gente, si aún no había señalización?, ¿alcanzarían los autos a trepar por el camino?. 

Abrió las puertas con la misma emoción con la que una madre presenta a su nuevo hijo, tal vez por eso eligió el día de la madre del 2013 para mostrarle al mundo su creación.

Mientras alistaba sus platillos se preguntaba quiénes serían sus primeros comensales.

Se sorprendió cuando de tras de amigos y familiares, los mismos vecinos de Patate entraban a su restaurante, tal vez guiados por la expectativa que generó los juegos de amor que con su esposo mantuvieron con la montaña.

Anita se alegró mucho más, cuando su platillo estrella, arrancó los suspiros y sonrisas de los clientes. Y es que Anita trabajó por mucho tiempo en el plato emblema de su restaurante, ella quería ofrecer una experiencia memorable impregnada del sabor de Patate.

Fue por eso que eligió las mandarinas, fruta símbolo de los patateños y la combinó con todo tipo de carnes.  Así nacieron las truchas a la mandarina, plato imprescindible para los turistas que, junto a ella, comparten la emoción de ver los atardeceres desde su mirador.

Las truchas fueron un éxito, los turistas luego de saborear este manjar, se quedaban en las mesas contemplando el paisaje, ¡y no se marchaban!.

¿Cómo reclamarles, si al final Anita y Javier recordaban cómo les pasó lo mismo, la tarde en que conocieron la montaña? Y nuevamente, una tarde, al tomarse las manos y mirarse, se dijeron al mismo tiempo: ¡hay que hacer habitaciones!.

Despertar con los volcanes

Para el 2015 inauguraron una primera habitación que para el 2019 se transformaron en 4, que más que habitaciones son chalets.

Pues no son ni cabañas, ni suites, son habitaciones con todos los servicios, incluido jacuzzis y cuyo principal atractivo son unos grandes ventanales que dan una vista privilegiada de los atardeceres patateños.

La Montaña, restaurante mirador, ha logrado ampliar la oferta turística de Tungurahua, permitiendo a los visitantes luego de disfrutar de los atractivos de Patate, descansar en un mirador que los invita a encontrarse con la naturaleza.

Los Erazo Vasco cuentan con alegría que su mayor satisfacción es observar como en su página de Facebook, los turistas dejan mensajes de felicitación, recuerdan que uno de ellos se tomó una foto con un plato de costillas recién salidas del horno, junto a una foto con los huesos de las costillas, ¡limpiecitos!.

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