Ponche Suizo

La magia de una receta secreta en Ambato ha sido parte de la población desde 1952, algo que no puedes dejar de hacer si visitas la ciudad es probar su tradicional y delicioso sabor.
 
 
 
 

Ponche 

El Ponche Suizo es una golosina que cautiva a los ambateños desde 1952, cuando abrió la Heladería Suiza. El precursor de este negocio, Serafín Viera Robalino, adquirió la receta secreta de un extranjero. El producto se mantiene refrigerado, pasa por una batidora antes de servirse y se consume frío. En el local se ofrece además chocolate de Ambato, empanadas, aplanchados, pastas, etc.

¿Dónde está ubicada?

  • En Ambato: Sucre 624 y Montalvo
  • En Quito: Centro Comercial el Recreo
  • 09:30 a 19:30 de Lunes a Sábado
  • 15:00 a 19:00 Domingos

Paul Suárez Viera, un nieto de la tradición ambateña cuenta la historia del famoso Ponche Suizo de Ambato. En 1952, nace con sus abuelos el lugar que hasta hoy en día sigue recibiendo a muchas visitantes ansiosos por probar el particular sabor; a Paul, le contaban sus tíos y su mamá, Rebeca Viera, que tras el terremoto de Pelileo en el año de 1949, sus abuelos Serafín Viera y Elina Sánchez oriundos de Píllaro, un lugar que también se vio afectado por el evento natural, no tuvieron más remedio que migrar a otra ciudad, la elegida fue Ambato, un lugar que prometía darles un futuro a sus hijos y a su vida, misma que fue una gran decisión porque en ese lugar pudieron encontrar la receta de algo que iba a trascender a través de los años.

Paúl cuenta que en 1950 aproximadamente uno de sus tíos se encuentra con un canadiense que vendía congeladoras pero que además de eso también vendía la promesa de un producto que se iba a vender solo, fue entonces que adquirieron la congeladora y la receta de lo que hoy sería el conocido "Ponche Suizo"; en aquel entonces no tenían más que confiar, era algo nuevo que los pobladores no conocían, lo más cercano a un helado en aquella época eran jugos de fruta que se congelaba y se vendía, pero nada revolucionario como lo sería un helado.

La primera heladería comienza a funcionar en las calles Bolívar y Martínez en Ambato, llamada "Heladería Suiza", ésta funcionó hasta el año de 1977 cuando el colegio dueño del local donde se encontraba pide su espacio, obligándolos a buscar un nuevo lugar; y es cuando encuentran una casa muy cerca, perfecta para el negocio y para vivir, un lugar en el que de hecho aún se encuentra ubicado el local principal de este famoso ponche.

La señora Elina murió en 1980 y el señor Serafín en 1998, dejando una tradición familiar que amenazaba con perderse, ya que en realidad nadie quedó a cargo del negocio, la mamá de Paúl, la señora Rebeca, quien además provee las tortas al Ponche Suizo, toma la iniciativa y decide seguir abriendo el local, ella junto con sus hermanos se organizaron para turnarse y hacer que el negocio continúe funcionando. Por su parte Paul, años más tarde sería la persona más interesada en rescatar este negocio familiar y aún más importante, esta relevante tradición ambateña.

Paúl, después de terminar sus estudios universitarios como abogado, decide volver a Ambato y asumir la gerencia del local, su primera tarea fue constituir el negocio muy bien, así que creó una compañia, con el propósito de que todo sea lo más legal y justo posible, pero a ciencia cierta, motivado más por el afán de no dejar perder una tradición ambateña tan importante.

"Todas las personas que van a Ambato tienen que pasar por el Ponche, (...) visité un amigo y lo primero que hizo fue invitarme a comer Ponche Suizo" - Juan Carlos Miranda

Una vez asume la gerencia, Paúl planea la remodelación del local tradicional, empezaron desde el 2016 y terminó justamente en octubre del 2018 cuando se inaugura el local con una infraestructura mucho más moderna, pero siempre manteniendo su sabor y textura característica; El primer recuerdo que tiene Paúl, es de su abuelita, narra el aroma que sentía cada día al volver de la escuela, la vainilla, el anís y el helado particular que lo transportan a sus atesorados recuerdos, que hoy se ha puesto como meta rescatar.

El Ponche Suizo no es más que una crema sedosa fría, que no es un helado, pero que tiene una consistencia que parece espuma pero mucho más sedosa, aunque personalmente Paúl lo define como "el recuero de todas la personas que lo prueban". Asegura además que esta crema fría, no te empalaga porque no es tan dulce, y por esa razón las tortas son perfectas para acompañarlo, cada vaso tiene el valor de $2,00.

Su nuevo proyecto es que el local situado en Quito, también prospere y que se vuelva un referente de que una tradición tan antigua puede seguir manteniédose en el tiempo, y que no se debe dejar perder. Asegura tener mucha fe en que estos proyectos de mantener vivo lo que sus abuelos un día fundaron, darán resultado y que pese a los cambios que debe hacer, podrá seguir alegrando a las familias con el particular sabor de su ponche.

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