Paradero Turístico el Mirador de Quillán

En la ciudad de Ambato podrás encontrar el Mirador de Quillán, un rincón lleno de calidez, amabilidad y cordialidad, que te recibe con armonía en medio de la naturaleza para que puedas disfrutar de la gastronomía típica de Tungurahua.
 
 
 
 

¿Qué debes saber?

  • El Paradero Turístico el Mirador de Quillán está ubicado en el sector de Quillán,se encuentra a 12.5 km desde el centro de Ambato con un tiempo aproximado de 30 minutos.
  • Se especializa en la preparación de las truchas en varias presentaciones, que se elaboran al carbón y se los acompaña con productos orgánicos, cutivados en la granja del valle de Quillán.  
  • Se ofrece a los turistas platos como: chicharrón, medallones, albóndigas de trucha y trucha frita, al vapor, asada, al jugo, al ajillo. 
  • El costo de sus platos oscila entre los dos y los siete dólares.
  • Su horario de atención es de lunes a domingo de 09h00 a 18h00.

Recordando las historias del abuelo

Héctor y Luis, son dos hermanos que siempre se dieron modos para jugar con su abuelo; un morador de la zona de Quillán en las afueras de Ambato. La propiedad donde jugaban estos dos hermanos es fabulosa, en lo alto de un cerro, la vista del valle se parece a los paisajes que relatan los cuentos; con ríos, cascadas y senderos que atraviesan hermosos bosques.

Entre juego y juego, los hermanos Tenelema, bromeaban con su abuelo, planteándole la idea de hacer un negocio, ellos no concebían que tanta belleza no fuera compartida: “si o no abuelito, que cuando nos herede estas tierras, deberíamos abrir un negocio”. Su abuelo no resistía lanzar carcajadas al oír las indirectas de tan tiernas criaturas; pero con mucho cariño antes que retarles por sus ocurrencias, les invitaba a soñar, el abuelo les seguía la corriente y se unía a esa fantasía que describía el futuro.

Nietos y abuelos visionarios

Quien se habría imaginado, que las conversaciones de estos cómplices, estaban bien lejos de ser una fantasía. Hoy el Paradero turístico el Mirador de Quillán, es un punto de referencia para los turistas que buscan escapar del mundanal ruido, para entregarse en cuerpo y alma a la naturaleza.

En este mirador los turistas pueden alquilar carpas para pasar la noche mirando las estrellas; pueden pasear por senderos que recorren la rivera del río, o divertirse en una pista de baile mientras afinan sus voces en un karaoque.

Héctor y Luis, nos invitan a servirnos unas ricas truchas, y llenos de orgullo y alegría nos explican que esa sazón “es como las hacia el abuelo”. La oferta gastronómica del paradero es suculenta; las truchas se sirven en diferentes modalidades y acompañadas de productos orgánicos cultivados en la misma comunidad; los chicharrones, medallones, albóndigas, son para chuparse los dedos.

20 años de tradición

La experiencia ganada por estos hermanos en más de 20 años de trabajo en el paradero, es una fuente inagotable de divertidas anécdotas, pero entre todas ellas destaca la de los dos niños que jugaban a soñar en ser empresarios y que al final del día, terminaron siéndolo.

Tradición, dedicación, esfuerzo y una mirada al futuro, es lo que te espera en este paradero. Si estás de paso por Ambato, no pierdas la oportunidad de saber, cómo se ven las estrellas desde la Sierra centro del Ecuador, en la provincia de Tungurahua.

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